Rezo con la Palabra

Duras me suenan a veces tus palabras, Señor,

duras y difíciles de asimilar.

Sin embargo te agradezco que hables claro,

con sinceridad, sin medias tintas

(por lo menos sé a qué atenerme).

Pero sé que no me pides nada superior a mis fuerzas,

sé que cuento con tu presencia y con tu fuerza,

sé que tu Espíritu me mueve,

y sé que seguirte en libertad me hace más libre

y es promesa para mí de vida plena.

Por eso te pido la gracia de la disponibilidad y del desprendimiento,

porque no quiero dejar de seguirte,

con todas las consecuencias,

sin medias tintas.